Organizaciones wikimedistas de voluntariado en España participan en la consulta pública del Ministerio de Cultura y Deporte previa a la adaptación de la Directiva a la legislación española.
Wikimedia España y Amical Wikimedia han expresado sus reservas y comentarios al articulado de las Directivas europeas 2019/789 y 2019/790, sobre los derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital europeo. Ambas entidades han firmado un documento en respuesta a la consulta pública convocada por el Ministerio de Cultura y Deporte para redactar un borrador de anteproyecto de ley que incluya lo estipulado en dichas Directivas.

En esta consulta, finalizada el pasado 16 de diciembre, las organizaciones firmantes reivindican su papel como entidades que trabajan por el conocimiento libre y representantes de personas que no ejercen un papel pasivo ante el contenido que ofrece Internet, sino que se trata de sujetos activos en la creación, compartición y difusión de información, contenido y cultura, sin los cuales Internet carecería de sentido. Wikimedia reclama en su posición que se escuche, además de a la industria creativa y a las grandes plataformas, la voz de quienes crean este ecosistema digital tan preciado: las personas que son usuarias y creadoras de contenidos en la red. Además, ambas organizaciones han subrayado los principales riesgos sobre acceso a la información y libertad de expresión que entrañan algunos puntos de la Directiva, así como las oportunidades para aumentar la protección del patrimonio cultural en línea que el Ministerio debería tener en cuenta a la hora de realizar la transposición a la legislación española.

Entre estos destaca especialmente el Artículo 17, popularmente conocido como el artículo de los “filtros automáticos de contenido”, pues una implementación descuidada abriría la puerta a situaciones de bloqueo preventivo de contenido legítimo generado por usuarios. Otro artículo controvertido es el 15, donde el derecho de acceso a la información y la verificación de fuentes en entornos digitales pueden verse afectados por un exceso de celo en la definición formal y tipológica de los enlaces -la unidad básica de compartición de contenido e información en Internet- que haga el legislador. Asimismo, una transposición poco cautelosa del Artículo 5 puede resultar contraproducente para el ámbito educativo, pues la voluntad inicial de trazar un panorama igualitario acerca de las exenciones de derechos de autor en entornos educativos para todos los Estados miembros puede verse dinamitada por el surgimiento de un entramado muy poco claro de licencias y excepciones.

Otros artículos sobre los que se ha mostrado inquietud son los 3, 4 y 7, donde se alerta del riesgo que las medidas tecnológicas de protección de contenido e información se conviertan en una barrera difícilmente salvable por parte de las personas usuarias, que pueden ver impedido su legítimo acceso al contenido objeto de protección, coartando así usos legítimos de contenido digital que van más allá del mero consumo de información, como la investigación o la minería de datos y texto.

Finalmente, cabe mencionar varios artículos relacionados con el patrimonio cultural y sus usos en línea (6, 8-11 y 14). El movimiento Wikimedia alenta al Ministerio de Cultura y Deporte a aprovechar la oportunidad que suponen para la preservación del patrimonio cultural algunos preceptos de la nueva Directiva europea. Se insta, por ejemplo, a clarificar el concepto de copia digital de conservación o preservación que protege el Artículo 6; a fomentar la valorización y visibilización de las obras fueras de comercio que proponen los artículos 8-11 y a garantizar la salvaguarda del dominio público con la mayor claridad posible en la transposición del Artículo 14. Las organizaciones firmantes manifiestan su inquietud ante una transposición que aporte poca claridad conceptual o que no proporcione la suficiente seguridad jurídica a las personas usuarias de Internet e instituciones culturales. En resumen, piden que se contemple adecuadamente la amplitud del fenómeno digital respecto al patrimonio cultural .

Tras esta primera consulta pública, el Ministerio de Cultura y Deporte realizará un borrador de transposición al que también se harán comentarios y aportaciones en fases posteriores. El plazo de adaptación a la legislación nacional de los Estados Miembros, establecido por las instituciones europeas, termina en el mes de junio de 2021.

Fuente de la imagen de portada:
Imagen de Ministry of the Presidency. Government of Spain, desde Wikimedia Commons
Más información en el blog de Wikimedia España

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